Nutricion
La magia de la dieta mediterránea
Como fundadora de LisaMar® y apasionada del estilo de vida mediterráneo, quiero compartir mi entusiasmo por la dieta mediterránea. No solo es un placer para el paladar, sino que también ofrece numerosos beneficios para la salud que me inspiran cada día. Me fascina especialmente el efecto positivo que tiene esta dieta sobre la piel.
Un sabor a sol y mar: Los fundamentos de la dieta mediterránea
La dieta mediterránea se basa en los hábitos alimentarios tradicionales de los habitantes de países mediterráneos como Italia, Grecia y España. Se caracteriza por una alta proporción de frutas frescas, verduras, cereales integrales, frutos secos y semillas. Las grasas saludables, especialmente el aceite de oliva, también son parte esencial de esta dieta. El pescado y la carne magra se consumen con moderación, mientras que la carne roja y los alimentos procesados se evitan en gran medida.
Según un estudio de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, se ha demostrado que la dieta mediterránea se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes e incluso cáncer (Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, 2021). Esta dieta aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes que contribuyen a la salud y la vitalidad en general.


La piel como reflejo de la alimentación: cómo la dieta mediterránea mejora el aspecto de la piel
Placer para los sentidos y salud: resumen de las ventajas
La dieta mediterránea no solo ofrece un placer culinario, sino también numerosos beneficios para la salud. A continuación se resumen algunos de los puntos más importantes:
Salud del corazón
Su alto contenido en grasas saludables, fibra y antioxidantes favorece la salud cardíaca y puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas.
Protección para tu piel.
Los nutrientes presentes en la dieta mediterránea favorecen una piel sana, ya que la hidratan y la protegen de los daños medioambientales.
Longevidad
Las antraquinonas y el ácido salicílico que contiene el aloe vera tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, lo que lo convierte en un ingrediente eficaz para el tratamiento del acné y otras enfermedades inflamatorias de la piel. Ayuda a prevenir infecciones y a mejorar el aspecto de la piel.
